Embargo y subasta de bienes inmuebles. Cómputo de los plazos de prescripción.


Cuando con posterioridad a la práctica de un embargo de bienes del deudor tributario, la titularidad de ellos pasa a un tercero, éste no se convierte en deudor tributario, puesto que el adquirente no está comprendido -salvo en los supuestos de derivación de responsabilidad previstos en la Ley- en las categorías de deudores señalados en la LGT, debiendo de estar y pasar por la ejecución de los bienes embargados, de tal forma que la anotación preventiva de embargo dota de un efecto real al embargo, y el adquirente de los bienes tendrá conocimiento del embargo y deberá tolerar su ejecución al menos que proceda al pago de las obligaciones pendientes. El efecto prescriptivo que se produce por el transcurso del tiempo no resulta afectado por la existencia de una anotación preventiva de embargo, pues aparte de que ésta está sujeta a caducidad, la paralización del procedimiento de apremio por plazo superior a cinco años determina la prescripción

  1. No hay Comentarios
(No será publicado)
*