Grupo de Sociedades vs Creatividad, “Facturas Falsas”


A finales de año, suele darse una tónica en muchas empresas, que se denomina, “ser creativo” generando facturas irreales o falsas. Este tipo de facturas son aquellas que no tienen una operación comercial real que las avale y sólo se llevan a cabo, bien para disminuir cuota en el impuesto de sociedades o incluso, para aliviar el pago del IVA emitiendo esta “factura” alguna empresa que tribute por Estimación Objetiva o Modulos.

Alrededor de la pyme, existe un amplio colectivo de empresas que se dedican a la facturación creativa en exceso, encuadrándose dentro de estas actividades ilícitas a todo el ejército de industrias auxiliares de la construcción que tributan en módulos, actividades de transporte y algunas sociedades cuyas ventas en negro han sido desproporcionadas para las compras. Pero este hecho no pasa desapercibido para Hacienda.

El mecanismo típico de emisión de una factura elevada de la sociedad en pérdidas hacia la sociedad en beneficios, disminuye el impuesto de sociedades de igual forma a que si hubíeramos realizado una consolidación de bases imponibles en el impuesto de sociedades.

En el caso de IVA, si las dos sociedades tributan por el régimen general, el efecto es neutro, dado que lo que pagas en una lo compensas en la otra sociedad, pero este mecanismo es rechazado por Hacienda si no existe un grupo fiscal de sociedades que respalde la consolidación legal de bases imponibles. este tipo de operaciones no son correctas, dado que la propia administración tributaria pone a nuestra disposición mecanismos para unificar la fiscalidad de sociedades controladas por los mismos accionistas.

Estos entramados societarios suelen darse en grupos familiares que han visto crecer sus actividades empresariales en distintas áreas y para cubrir cada área se ha constituido una sociedad distinta o varias en algunos casos.

Para mantener la personalidad jurídica de cada sociedad pero fusionar las obligaciones fiscales de todas ellas, podemos recurrir a la “creación” de un grupo de sociedades a efectos fiscales”.

La ventaja principal radica en las hipotéticas ventajas que en la consolidación de la tributación en el impuesto de sociedades de todas las entidades, siempre y cuando las normas fiscales permitan la agrupación de bases imponibles, pero como inconvenientes nos encontramos con:

  • Dificultad para la gestión unificada.
  • Posibilidad de tributación superior si las entidades son de reducida dimensión y ambas están en beneficios con una suma de bases imponibles superior a 120.202 euros.
  • Peligro fiscal en las operaciones vinculadas por las normas de valoración a precio de mercado.
  • Sin olvidar claro está que el grupo de sociedades no tiene la misma consideración ni obligaciones a nivel fiscal que a nivel mercantil.

No obstante, a nivel fiscal y mercantil existen una serie de casos en las que la consolidación en grupo es obligatoria para la presentación del impuesto de sociedades y a nivel mercantil realizar el depósito de cuentas consolidado también, que aquí no detallamos para no extender más el post.

Os aconsejamos estar bien asesorados, cumplir la normativa, planificar la fiscalidad con tiempo y aplicar siempre lo que yo le llamo fiscalidad de opción, es decir, cumplir la ley por el camino más óptimo ciertas actitudes vestidas con una estructura fiscal errónea puede acarrear que el fraude fiscal se convierta en un Delito Fiscal.

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